jueves, 28 de marzo de 2013

Fragmento 26/03/13

Pagina 136 Párrafo 4

 Después de la destrucción de Santiago se reunió el cabildo para decidir la suerte de nuestra pequeña colonia, amenazada de extinción, pero antes de que prevaleciera la idea de regresar al Cuzco, que la mayoría apoyaba, Pedro de Valdivia impuso el peso de su autoridad y un sartal de promesas difíciles de cumplir para lograr que nos quedáramos.

Fragmento 19/03/13

Pagina 125 Párrafo 4 

 Dos días más tarde, la noche del 11 de septiembre de 1541, fecha que nunca he olvidado, las huestes de Michimalonko y sus aliados atacaron Santiago. 

Fragmento 12/03/13

 Pagina 119 Párrafo 3

 En la naturaleza más espléndida del mundo, en lo profundo de la selva fría del sur de Chile, en el silencio de raíces, cortezas y ramajes fragantes, ante la presencia altiva de los volcanes y las cumbres de la cordillera, junto a lagos color esmeralda y espumosos ríos de nieve derretida, se reunieron las tribus mapuche en una ceremonia especial, un cónclave de ancianos, cabezas de linaje, toquis, loncos, machis, guerreros, mujeres y niños.

Fragmento 05/03/13

Pagina 105 Párrafo 2



 A Pedro le bastó una mirada para comprender que don Benito tenía razón: un cielo azul intenso, un aire luminoso, un bosque exuberante y en tierra fecunda, bañada por arroyos y por un río copioso, el Mapocho; ése era el sitio asignado por Dios para establecer nuestro primer poblado, porque, además de su belleza y bondad, se ajustaba a los sabios reglamentos dictados por el emperador Carlos V para fundar ciudades en las Indias: «No elijan sitios para poblar en lugares muy altos, por la molestia de los vientos y dificultades del servicio y acarreo, ni en lugares muy bajos, porque suelen ser enfermos; fúndense en los medianamente levantados que gocen descubiertos los vientos del norte y mediodía; y si hubiere de tener sierras o cuestas, sean por la parte de levante y poniente; y en caso de edificar en la ribera de un río, dispongan la población de forma que saliendo el sol dé primero al pueblo que en el agua».

domingo, 3 de marzo de 2013

Fragmento 26/02/13

Pagina 81 Párrafo 5
 La expedición partió con trescientos españoles, pero dos de cada tres perecieron, y los restantes quedaron convertidos en sombras famélicas y deshechas por pestes tropicales. De los dos mil indios, no quedó uno solo con vida. 

Fragmento 19/02/13


Pagina 48 Párrafo 3
En cautiverio, Almagro le contó lo que vivió en Chile durante los dieciocho meses de su peregrinaje, plantando en la imaginación de Valdivia el proyecto de la conquista que él no pudo llevar a cabo.

martes, 12 de febrero de 2013

Fragmento 12/02/13

Párrafo 2 Pagina 24

En la oscuridad de la habitación se unieron los cuerpos sin alegría; él temía asustarla y ella temía pecar; él deseaba enamorarla y ella deseaba que amaneciera pronto.

martes, 5 de febrero de 2013

Fragmento 05/02/13

Párrafo 2 pagina 4

Decían entonces que mis mejores atributos eran los ojos sombríos y la cabellera de potranca, pero lo mismo podía decirse de la mitad de las muchachas de España.

jueves, 3 de enero de 2013

Fragmento 1/01/13


Párrafo 5 Pagina 209
Se quedó sentada en los escalones, contemplando la ciudad de Molching durante un buen rato. No hacía ni frío ni calor y la tranquila ciudad todavía se dibujaba con claridad. Molching estaba metida en un tarro de cristal.

Fragmento 25/12/12


Párrafo 3 Pagina 192
Sólo los separaba el ligero rumor de sus pisadas al acercarse a la cama y dejar las páginas en el suelo, cerca de los calcetines de Liesel. Las hojas crujieron. Ligeramente. Uno de los bordes se curvó hacia el suelo

Fragmento 18/12/12


Párrafo 6 Pagina 139
Lo que más le gustaba era jugar a las cartas, y después al ajedrez, aunque era bastante malo. Y la música. La música por encima de todo

Fragmento 11/12/12


Párrafo 5 Pagina 118
Y qué amargo (¡y liberador!) sería muchos meses después utilizar el poder de este reciente descubrimiento cuando la mujer del alcalde la defraudó. Con qué rapidez olvidaría la compasión, que se convertiría en algo completamente...

Fragmento 4/12/12


Párrafo 2 Pagina 98
Su padre había aprovechado esos momentos previos de incalculable peligro para despedirse de Wolfgang Edel y se disponía a acompañar a Liesel a casa.